Decepciones y golpes en tu vida profesional


Hay un dicho que dice (valga la redundancia), no hay mal que por bien no venga. Y debe ser cierto. Según he comprobado por mi propia experiencia, cuando algo sale mal y crees que se acabó, pasa algo que te lleva por otro camino que quizás es mucho mejor que el anterior. En el momento en que te das el golpe duele. Pero la cuestión es no quedarte anclado en lamentaciones sino tirar palante. Echar  a volar tu imaginación y luchar por aquello que quieres conseguir. Y al final, llega.

Me explico.

Mi primer gran golpe profesional fue un recorte de plantilla que hicieron en PriceWaterhouseCoopers en 2001. Para que os hagáis una idea, en Julio me subieron el sueldo más o menos un 20% sin haberlo pedido con la consiguiente felicitación por parte del socio de turno por mi excelente trabajo y profesionalidad ( palmadita en la espalda incluida), como era su política habitual. En agosto me enviaron a heathrow a un curso chulísimo donde estuve 15 días y aprendí muchísimo. Hay que decir que me encantó. Yo no me lo podía creer. Resulta que en tan sólo 3 años había duplicado mi sueldo inicial, me felicitaban y me enviaban a un curso al extranjero. Vivía inmersa en un “humo rosa” en el cual quería permanecer para siempre. Pero… se cayeron las torres gemelas en septiembre. Nuestro mercado se hundió. Varios proyectos de envergadura en el mundo de las telcos se cerraron. Jazztel rescindió su contrato al batallón de prices que andábamos por allí.. total.. resultado 85 personas a la calle en primera oleada. Y yo entre ellos. Y me hundí.

No solo era perder mi trabajo. Eso no me importó. Sabía que en breve iba a tener otro. El tema era dejar Price. Dejar la corporación. Dejar la empresa en la que me sentía como pez en el agua y a la que dediqué unas cuantas (muchas)  horas extra sin cobrar. Te hacían sentir parte de ellos, parte de algo.  La congoja me duró algo así como 5 años y no sé si aún no me queda una espinita clavada por aquello. Y lo peor fue el motivo… tu perfil no encaja con lo que requerimos. Ja… Y por eso me subisteis el sueldo dos años seguidos en unos porcentajes fuera de mercado totalmente y os gastasteis una passssta mandándome a un curso en Londres. Se lo creen ellos. Aún me acuerdo cuando me dijeron que había sido elegida para ir al curso. Te lo mereces, me dijeron. En fin. Ahora lo entiendo mejor. A las grandes corporaciones no les mueven las personas. Les mueve la pasta. Siempre la pasta. Por bueno que seas si no hay proyecto irás a la calle sin miramientos. Por años que lleves dejándote la piel para que ellos ganen más pasta contigo, en el momento en que no les interese que estés ahí, en el momento en que haya un giro de mercado y las cifras de Beneficios con mayúsculas no cuadren con lo esperado… irás fuera. Y si es necesario, irán deshaciéndose de gente en oleadas hasta desaparecer o ser absorbidos por otra corporación. En su caso fue IBM.

Y esa fue la primera y creo que la más gorda. Pero no pasa nada. Entré en Wanadoo. Otra corporación. Me tocó sufrir así como 3 fusiones y adquisiciones. Los dptos tecnológicos nos libramos esas veces. Había que migrar datos y quedarse con los sistemas definitivos. Cada vez que llegábamos a tener algo estable, se fusionaban otra vez. Y la rueda volvía a empezar. Pero pasamos meses de verdadera angustia. Siempre despiden a la gente los viernes a última hora, básicamente para no dar ocasión a los despedidos a relacionarse mucho con la gente que se queda, no vaya a ser que haya una posible revuelta o algo. Muchos lunes nos encontrábamos con que faltaba la mitad de las personas de los dptos colindantes. RRHH, Marketing, Administración… Dptos cuyos árboles de estructura coincidían en las 2 empresas que se fusionaban o adquirían. Se quedaba el que tenía más poder, no el mejor. El resto a la calle. Y así fueron pasando los meses y días… hasta que tomé la decisión de irme de aquel guirigay donde nunca estás tranquilo, donde nunca sabes si te están valorando porque sí o porque tu puesto en ese momento es necesario, pero… ¿hasta cuando? En ningún caso me marché por el miedo a perder mi trabajo. Gracias a Dios nuestro sector es bastante dinámico y trabajo no falta, de una manera u otra. Me marché porque sí. Porque me apetecía empezar por mi cuenta. Esto ha sido una ilusión y un sueño desde que era niña. Admiraba a mis 2 abuelos quienes de la nada hicieron pequeñas empresas que les sirvieron para vivir bastante bien. Pensaba que si ellos hubiesen tenido una carrera y la educación que yo tuve la suerte de recibir, hubiesen hecho 10 veces más que yo. Nunca se hubiesen conformado con un puesto fijo y un sueldo. Quería ser como ellos.

Y en fin… en algún otro post comenté que por fin me lancé a tener mi propio negocio. Pero salió mal. Otro golpe. Volví a trabajar, esta vez no en una gran corporación, sino en una empresa chiquitita donde uno tiene que ser multitarea. Mucho más divertido. Y gracias a eso hoy estoy donde estoy. Una cosa ha llevado a otra. Hoy puedo decir que estoy trabajando en lo que me gusta, que no es poco. Facturo lo suficiente al mes como para poder vivir decentemente. Llevo los proyectos sin ninguna supervisión de nadie. Como yo quiero. Como a mí me parece que es mejor. Si acierto lo hago por mis propios medios y si fallo, tengo que asumir el error por mí misma. No tengo a nadie por encima que se lleve los méritos, pero tampoco tengo a nadie a quien responsabilizar si algo sale mal. Soy dueña del rumbo de mi vida y por primera vez en muchos años puedo decir que vuelvo a sentirme bien en mi vida profesional. Que estoy empezando a conseguir lo que soñaba cuando era niña y que espero poder seguir de esta forma durante mucho tiempo. Hasta que me aburra. Y si me aburro, tendré que volver a buscar otro camino.  Aunque me lleve otro golpe…

Y aquí creo que pega un trocito de la letra de otra de mis canciones favoritas de la peli “space jam” que he visto esta tarde con mi hijo.

I believe I can fly

I believe I can touch the sky

I think about it every night and day, spring my wings and fly away…

If I can see it, then I can do it. If I just believe it then I can do it. I believe I can fly.

Saludos!!!

Ana

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  1. #1 by Iker on 17 Septiembre 2009 - 13:27

    Anita!!!!!!!
    Aquí, siguiendo tus progresos, que parece por lo que leo, se van haciendo con pie firme, poquito a poco y lo más importante, satisfactoriamente.

    Me encantaría poder quedar un día contigo tomar una cañita y que me cuentes como te va todo.

    Un besazo enorme,

    Iker (tu antiguo compi comercial de aquella empresa chiquitita en la que éramos multitarea…. jajaja)

  2. #2 by Ana Juaristi on 17 Septiembre 2009 - 15:14

    Ikerrrrr!!!! Como te va la vida. Acepto esa cañita cuando quieras. Anda que no hay cosas que contar…

  3. #3 by Juan on 1 Febrero 2010 - 19:12

    Anita, desde un pais lejano, como me identifique con tu relato… estoy muy preocupado por el futuro, ojala podamos platicar por mail en algun momento…. tus consejos me servirian muchisimo…

    Saludos desde un pais lejano

  4. #4 by Ana Juaristi on 1 Febrero 2010 - 19:26

    Juan… lo más importante es ponerte un objetivo y luchar por él. Formarte en algo que te guste y tirar por ahí. Y si te caes, volverlo a intentar. Una y otra vez. Hasta que llegas a conseguir lo que quieres.

    Solo hacen falta ganas y tesón en aquello que deseas. Si lo consigues perfecto. Si no, al menos lo intentaste. Uno de mis abuelos decía que hay que arrepentirse de lo que uno no hizo, nunca de lo que hizo :)

    Muchísima suerte en tu camino!!!

    Ana

(No será publicado)