Archivo octubre, 2016

Capital riesgo o VC (venture capital) y conclusiones que he sacado

Durante los días 18 y 19 de Octubre 2016 he asistido a http://www.b-venture.com/ el que se supone el mayor evento de este año en Euskadi cuyo objetivo es es la aceleración de proyectos “innovadores” y que necesiten financiación, a los que se acompañará en su maduración y puesta en marcha.

Estos 2 días he podido hablar con algunos de los emprendedores y conocer sus proyectos, su ilusión y las ganas con las que cuentan sus ideas. La mayoría de ellos, aún en fase de prototipado y necesitando financiación para llevarlo a buen puerto.

Primero de todo y para quien no esté al tanto del “idioma” utilizado en el mundo de las inversiones tecnológicas (digo tecnológicas porque para otro tipo de inversiones parece que el tema está complicado… ) diremos que start-up es como se denomina un equipo de gente que teniendo una idea innovadora en la que cree, intenta vender dicha idea a lo que sería un business angel o inversor.

Si el equipo tiene la suerte de que alguno de estos posibles inversores le escuche en un “elevator pitch” (discurso de presentación que sobre tu proyecto o emprendimiento puedes hacer en el tiempo que dura un viaje en ascensor, comunmente entre 45 segundos y 1 minuto) y consigue convencerle para que invierta en su idea, la maquinaria se pone en marcha. Si no consigue convencerle, debe intentarlo con otro inversor hasta que lo consiga. A esto se le denomina “levantar una ronda”, y como todo, la más difícil parece ser la primera (capital semilla). El dinero obtenido en una ronda, dependerá del “posible futuro retorno de inversión” que determinará el “valor de la empresa”. El inversor solicitará un porcentaje de la empresa al emprendedor, a cambio de la inversión que va a realizar. Las condiciones de dicha venta se fijan en el “pacto de socios”.

El sueño u objetivo de cualquier inversor en start-ups es conseguir el “unicornio” o lo que es lo mismo, que la empresa se valore en 1000 millones de Euros. Como se vé en el artículo del enlace… haberlos haylos. Pero son pocos los que llegan hasta ahí.

Uno de los parámetros utilizados para valorar la empresa es el número de “usuarios” de la aplicación que no “clientes”, ya que un usuario puede serlo de forma gratuita y por tanto hay start-ups en distintas fases, valoradas en importes multimillonarios que no facturan un solo euro. Tal es el caso de Wallapop, por ejemplo. Una de las claves del éxito es conseguir el paso de usuarios gratuitos a usuarios de pago. Si esto se consigue en algún momento, la empresa llegará al Break-even o umbral de rentabilidad. Es decir, los ingresos superan los gastos. Base principal de cualquier empresa y punto en que empieza a ser rentable, con lo cual su valoración se dispara. Hasta ese momento, la única forma de que una start-up sobreviva es conseguir ronda tras ronda de financiación, cada vez de mayor importe, donde el emprendedor inicial va teniendo cada vez menor porcentaje de su empresa.

Por lo tanto, en este mundo casi subrealista existen 2 tipos de empresa. La ”rentable” (que da beneficios)  y la “invertible” cuyo modelo de negocio es escalable. Es decir, que a igual coste puedes dar servicio a uno, a 1000 o 10000, lo que significa que a muy corto plazo puede dar muchísimo beneficio. La paradoja es que puede pasar, y de hecho pasa, que una empresa invertible nunca llegue al break-even y al contrario, una empresa rentable pero no escalable, no sea de interés para el inversor porque no es escalable y por tanto nunca dará mucho beneficio.

Hasta aquí, no nos han contado mucha cosa nueva. Quien haya leído algunos de los artículos del sector, novedades y noticias relacionadas, le sonará todo este tinglado y lo que mueve.

Como ya conoceis todos lo que seguís mi trayectoria, yo tengo una empresa que se supone no escalable. Por lo tanto, aunque facturamos, tenemos clientes, pagamos nuestras facturas y nuestras nóminas, la consideran una empresa de “autoempleo”. Es decir, vivimos de ello, pero nunca llegaremos a ser ricos por tanto, estamos fuera del tinglado. Y no me parece mal. Esto es como es y lo sabemos hace tiempo. Lo que pasa, es que en algún momento, sí que se nos pueden ocurrir ideas para hacer nuestro negocio escalable e invertible. Lo que me pregunto a partir de hoy, es si quiero que mi empresa sea escalable e invertible y os explico porqué.

La cosa es que uno de mis objetivos de ir al congreso era asistir a esta mesa redonda:  “Casos de éxito de Startups” con Carlos BlancoIñigo Juantegui y Vicent Rosso. Modera: Roberto de Celis

Antes de entrar, me interesaba hablar con Carlos Blanco, básicamente porque hace muchos años hicimos un proyecto para uno de sus socios y quería comentarle alguna de mis ideas para transformar un negocio de servicios en algo escalable. Tras pararle en el pasillo, antes de la mesa redonda, he tenido mi fallido elevator pich. Digo esto, porque quizás, pueda parecer que lo que voy a contar a continuación es por la negativa de Carlos a seguir escuchando pero nada más lejos de la realidad. Le agradezco los pocos minutos dedicados y también de alguna forma los consejos recibidos. Incluso le pido disculpas si en algún momento se ha sentido “abordado”.

Dicho y aclarado esto, lo que realmente quería comentar y no me ha gustado nada, es la forma en que se ha hablado en la mesa redonda. Intento detallar cada punto con los que para nada estoy de acuerdo y por favor, si algún chaval de los recién salidos de la universidad tiene buenas ideas de negocio aunque no sean tecnológicas o start-ups, espero que no os hayais quedado con estos consejos porque creo que no son adecuados.

1. Para conseguir inversión para una start-up, no te quedes en Bilbao o Valencia o Córdoba, ni siquiera a Madrid. Vete a Barcelona. ¿Porqué? porque todos los inversores están allí. Muy bien, pues si se quedan allí estoy convencida de que están perdiendo oportunidades fuera. Sin más.

2. Para conseguir talento, en marketing, tecnología y finanzas (equipo perfecto para una start-up) vete a Barcelona. En el resto de España no hay talento, por lo que no podrás montar tu equipo.

3. Consigue enchufes: Cuanto más altos mejor. Si envías un correo a una aceleradora o incubadora de ideas, pasará 23 filtros y probablemente nadie te escuche porque la ilusión de tu vida la evaluará un consultor junior, que a su vez se lo pasará a un consultor senior, que con un poco de suerte (una de cada 100) más o menos, pasará al inversor real. Ahora bien, si tu padre es amigo del amigo del inversor, pasas directo aunque ni siquiera sepan de qué va tu idea.

4. Es obligatoria la presencia: En un entorno donde se están financiando miles de proyectos de movilidad. Donde hay internet en todo el territorio, donde tenemos hangouts y skype, donde cualquier smartphone puede lanzar una videoconferencia en medio segundo, donde puedes hacer reuniones en grupo desde cualquier parte del mundo… no vale. Tienes que ir físicamente a una oficina de Barcelona, a poder ser, dentro de la incubadora (supongo que en un espacio de coworking) porque si no, no funciona. Tienes que vivir en casa de papá. Será que no confía en que estés solo?. O sea, si tu oficina/empresa/tienda está en Castelsarals en Teruel, olvídate que nadie vaya a financiarte nada. Ni se te ocurra ser Ricardo Lop porque no podrás conseguir inversión… o corrijo… te será muchísimo más difícil, si no imposible, conseguir financiación.(Modo ironic on)

5. Las cifras. 500€, 1millón… cifras bajas para una valoración de empresa. Seguro, que la mayoría de los emprendedores de la sala echarían los restos para hacer funcionar su empresa con una pequeña parte de esos importes. Los inversores de la sala manejan cifras altas como calderilla porque es su día a día. Esto, aunque en ciertos ámbitos sea lo lógico y lo normal, no lo es en el pequeño mundo de la pyme y del autoemprendizaje. Hablando de esa forma, creo que se contribuye a crear falsas expectativas y pensar que conseguir una ronda con un cero menos para empezar a funcionar con tu pequeña empresa, no merece la pena. Ve a lo grande o no vayas. No lo comparto.

En fin. Tal y como he dicho en la ronda de preguntas, me ha quedado una sensación agridulce con los consejos dados. Básicamente porque estábamos en Bilbao. Muy cerquita de la zona universitaria. Había muchísimos chavales y emprendedores escuchando a la élite, el modelo a seguir, el objetivo que conseguir, el sueño a tu alcance  pero creo que según han hablado, es probable que hayan chafado las ilusiones de bastantes de ellos y han perdido una impresionante oportunidad de motivar y empujar a la gente a emprender, bajando un poquitín de las alturas.

Para concluir. Pues efectivamente. Es muy probable que mi empresa no necesite, ni le interese un inversor de este tipo. En la fase que estamos, donde llevamos más de 8 años “autoempleándonos” y hemos conseguido no irnos al garete, incluso en los tiempos de mayor crisis, quizás lo que necesitamos es un inversor de talento más que de dinero. Que nos complemente el conocimiento que nos falta, que nos ayude a definir nuevas estrategias para conseguir, quizás, más clientes o mejores proyectos. Quizás, ni siquiera necesitamos un super-talento de Barcelona y nos valga alguien más cercano a nosotros, de pueblo, de andar por casa. No lo sé.  El tiempo lo dirá. De momento, aquí seguiremos dando guerra, buen servicio, desarrollando nuestras “pequeñas” nuevas ideas y reinventando nuestra esencia en el día a día.

Aún así… me encantaría que saliera un “unicornio” de Aizpurutxo. Y quien dice que no??? En la era donde no hay sitios ni fronteras todo es posible ;)

 

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Robótica. Mi nueva aventura

Sin darme cuenta veo que hace más de 3 años que no escribo en el blog. Como pasa el tiempo.
De hecho, de mes en mes pienso si no sería mejor retirarlo y dejar de escribir en él del todo pero luego llega un día como hoy en que pasa algo y me apetece escribir. Y ahí veo que aunque escriba una única vez cada 3 años, tampoco gano nada eliminando el blog.

Y ¿porqué me ha dado hoy el punto? Por algo que considero realmente una injusticia y quiero denunciar de alguna forma, aunque sea en este modesto espacio. Al menos me puedo desahogar. Aquí va.

Hace unos meses, contactó con nosotros (Avanzosc) una empresa de Madrid (Rockbotic) porque necesitaban un ERP. Uno de sus colaboradores conocía OpenERP por un proyecto anterior con nosotros y nos recomendó. Les comenté que ahora OpenERP era Odoo y puesto que tenía que pasar por Madrid, establecimos un primer contacto en una visita presencial a sus instalaciones. Cuando escuché de qué trataba su proyecto, me gustó tanto que propuse abrir una delegación. Es decir, propuse que Avanzosc fuese la delegación de Rockbotic en Gipuzkoa. Dicho y hecho. Desde el principio de 2016, a la vez que entre ambos equipos diseñábamos el sistema informático integral que daría servicio a todas las delegaciones, incluida la de Madrid y cuya presentación podeis ver aquí: https://www.youtube.com/watch?v=rRgTxbQbk4w, iniciamos la aventura de montar la delegación de Gipuzkoa con mucha ilusión para su arranque en este mes de Octubre de 2016.

Durante los meses de abril y mayo, contactamos con diversos centros escolares para ofrecer las diferentes opciones de formación en robótica educativa para edades entre los 5 y los 16 años, iniciando con Beebot (la abeja robot) para 5-6 años, lego y scratch de 7 a 12 años y Arduino para mayores de 12 años.
Además, nos lanzamos a la búsqueda de gente joven. Estudiantes de tecnología, profesores de primaria/secundaria, monitores de extraescolares y demás perfiles adecuados para impartir este tipo de formación, que además tuviesen iniciativa, mano con los niños, fuesen divertidos y extrovertidos. Dividimos a los colegios a los que les gustó la oferta en varias zonas y encontramos profesores para cada una de ellas, les formamos durante el verano y asignamos los grupos más adecuados en función de cada perfil. Hasta aquí, todo perfecto y sobre lo previsto… hasta que en la zona de Irún y Rentería, nos encontramos un inicio de curso, en el que se habían apuntado muchísimos más niños de los esperados. Tuvimos que dividir los grupos en más grupos y redistribuir a los profesores disponibles además de volver a iniciar una nueva búsqueda de profesores para la zona.

Y aquí que después de unos pocos días encontramos a Ane. 23 años. Extrovertida, divertida, formada y estudiante universitaria a la que tener un trabajo remunerado le venía estupendamente, aparte de que también le interesaba complementar su formación con nuevos conocimientos tecnológicos aplicados en la educación infantil. Y todo perfecto. Acordamos un contrato que firma hoy a la vez que le solicitamos los papeles para dar mañana mismo su alta en la seguridad social y establecemos para ella un plan de formación intensivo a fin de que la calidad de las clases no se vea afectada por su tardía incorporación…
El chasco para ambas partes, viene cuando llama a su coordinador de grado y LA UNIVERSIDAD EN LA QUE ESTUDIA le plantea 2 opciones:
1. Deja el trabajo para compatibilizar con el horario de prácticas (sin remunerar) que dicho centro le impone en horario y ubicación
2. Repite curso el año que viene, volviendo a pagar los 7000€ de matrícula que le cuesta anualmente dicha universidad.
Evidentemente ella renuncia al contrato y al trabajo cediendo al despropósito de que su propia universidad le impida trabajar , en vez de poner todos los medios a su alcance para conciliar trabajo real remunerado con prácticas universitarias sin remunerar  impidiendo a una joven valiosa su inserción en el mercado laboral real para obtener la tan ansiada experiencia que solicitan todos las empresas públicas y privadas. Todo esto, en un país con un 55% de paro juvenil.
Y lo peor de todo. Nosotros seguimos buscando un profesor al que queremos pagar, ella tiene que trabajar sin cobrar y la universidad tiene un recurso gratuito durante el tiempo que le salga del moño. O_O

Decidme que algo de esto tiene alguna lógica. En fin… Pa mear y no echar gota. (Frase que últimamente digo demasiadas veces)

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